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MO 2016-01/ Otra Mirada: "Impacto de los LEDs en la salud visual"

En 2020, la penetración en el mercado global de luminarias será del 90%, una masificación que invita a analizar su impacto en la salud visual. Un debate que ya está en curso y que amerita su profundización.

Este artículo se publicó originalmente en Revista MO 2016-01. Autor: Dr. Roberto Ebner, Unidad de Neurooftalmología, Jefe de Oftalmología del Hospital Británico de Bs. As. y Prof. Titular de Oftalmología UCA-H. Britanico School of Medicine. Más información sobre Revista MO en este enlace.

Artículo

El uso de LED`s (“Light Emitting Diode” en inglés) aumentó progresivamente, a punto tal que en la actualidad está presente no sólo en luminarias, sino también en pantallas de computadoras, celulares, electrodomésticos, juguetes, señalización, paneles informativos, etcétera. Su bajo consumo los transformó en un reemplazo natural de las bombillas incandescentes. Su baja tensión les otorga mayor duración, y la economicidad de su valor las posicionó en el mercado mundial actual. Tal es así que se estima que en Europa reemplazarán más del 50% las bombillas tradicionales (iluminación incandescente) en 2016 y, en el mundo, serán el 90% del mercado para 2020.

Frente a tal avance, cabe preguntarse lo que estas radiaciones (mayormente de la banda blanca y blanca-azul) pueden producir. Algunas investigaciones europeas en curso revelan su efecto negativo para la retina. Las lesiones se dividen en: 

  • Fotomecánicas (efecto de choque de las ondas lumínicas).
  • Fototérmicas (calor local producido por las ondas).
  • Fotoquímicas (cambios en las macromoléculas).

Por su parte, estudios in vitro demuestran la toxicidad sobre el epitelio pigmentario de la retina. El mayor uso y el aumento en horas de exposición a las radiaciones emitidas por los LEDs hacen impredecible el conocimiento de esta toxicidad para el órgano vulnerable (ojo y piel) (F. Behar-Cohen,  2011).

Actualmente, se estudia de qué forma esta iluminación modifica la melanopsina en el ciclo circadiano y cómo esto afecta el ciclo del sueño en el hombre.

Antecedentes que dan qué pensar

En Alemania (1912) se registró el daño retinal provocado por la observación de un eclipse. Se trató de exposición aguda de la retina a la radiación del sol en una particular condición. ¿Qué sucederá con la retina tras la exposición prolongada a la luz LED?

En 1978, los microscopios quirúrgicos provocaron daños retinales en estudios animales. Al filtrar la luz azul se eliminó ese riesgo.

En 1983, se registró en un grupo de 133 pacientes operados de afecciones visuales con micoscopio quirúrgico, mejor la agudeza visual a 6 meses de la operación en aquellos operados con fibra óptica con atenuación de luz del rango azul que en quienes fueron operados con luz de tungsteno (Berles y Pyser).

En estudios realizados en Francia sobre células de epitelio pigmentario expuestas a 12 horas de luz LED, seguidas de 12 horas de oscuridad, se registró la activación de caspasas 3 y 7, que son el indicador para la valoración de la muerte celular inducida. Estos estudios in vitro revelaron también la activación de enzimas implicadas en el mecanismo de apoptosis celular (retinal).

Por otra parte, se observó en patologías oculares como el glaucoma, más otras neuropatías ópticas, estímulo foto oxidativo sobre células ganglionares retinales de la luz visible.

Pacientes con AION (Neuropatía Óptica Anterior Isquémica en inglés) no mostraron respuesta pupilar al rojo o la luz azul (en el ojo afectado), aumentando el blue-light hazard. La disrupción del ciclo circadiano que ocurre en el glaucoma puede aumentar su neuropatía.

Indagaciones en curso

La ANSES (Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria, de la Alimentación y del Trabajo) y el SCENIHR (Comité Científico Sobre Riesgos Sanitarios y Emergencias) advierten sobre el aumento del riesgo de que este tipo de luz provoque degeneración macular relacionada con la edad.

De mayor riesgo:

  • Instaladores de luminarias.
  • Niños (juguetes utilizan cada vez más LED).
  • Conductores de vehículos (los faros LED de automóviles se enfocan directamente a los ojos del conductor que viene de frente en avenidas o rutas de doble mano).

¿Qué pasa con el aumento de exposición a estas radiaciones (8 horas laborables bajo estas condiciones, mayor número de días bajo esta radiación LED)? Y qué decir de personas con mayor sensibilidad a daño:

  • Condiciones oculares o dérmicas pre-existentes.
  • Afáquicos y/o pseudo-fáquicos.
  • Niños (la absorción de la radiación lumínica en los niños es menor y así la retina está más expuesta que en jóvenes o adultos).
  • La tercera edad (maculopatías).

El investigador Christophe Martinsons, de Grenoble, Div. Iluminación Electricidad y Electromagnetismo  del CSTB, Francia, afirma que entes gubernamentales e institutos privados están conscientes del potencial aumento de riesgo de la foto toxicidad por LED.

Los fabricantes aún no hacen mención de las distancias de seguridad a las cuales puede el individuo ser expuesto y por cuánto tiempo. Sin embargo, algunas publicaciones europeas recomiendan:

  • Limitar la venta de productos que producen RG1 o superiores.
  • Forzar a diseñadores de sistemas de iluminación que usan leds a aplicar estándares de calidad y cuidado sobre RG.
  • Clarificar los estándares de seguridad para aplicación en iluminación con LED.
  • Adaptar dichos estándares a poblaciones de riesgo (niños, afáquicos y pseudo-fáquicos, por ejemplo).
  • Evitar LED blue-light en juguetes.
  • Advertir al público sobre los riesgos en los productos.

Una mirada personal  

Todo esto deberá seguir siendo estudiado. Desconocemos las implicancias en la producción de maculopatías, glaucoma, otras neuropatías ópticas, afección del ciclo circadiano y otras anomalías presentes o futuras en daño y/o pérdida de fotorreceptores. La agencia de seguridad francesa (ANSES) dice que algunos aparatos con LED a la venta al público general, potencialmente usados para uso doméstico, serían GR2. Y cabe considerar que el glare o blue-light-risk aumenta de la periferia visual al centro. Tal vez esto explique las molestias que ocasionan (en mí y en muchos consultados) cuando nos encontramos de noche –por ejemplo- cerca de un patrullero de policía con LEDs intermitentes y brillantes “azules” de sus luminarias. El impulso es desviar la mirada o evitar estar cerca de estos vehículos; en ocasiones hasta me han ocasionado jaqueca.

Recursos

Para indagar, explorar y abrir nuevos caminos.

Historia, desde el rojo hasta el azul:

  • El  LED fue creado en 1927 por Olag Vladimirovich Loser (Rusia, 1903-1942) y se lanzó a la comercialización en 1962. El espectro de emisión opera sobre una longitud de onda de 650 nm (-rojo visible), aunque en los 70’s comenzaron a producirse LEDs en nuevas gamas de colores. En Japón (1993) se creó el azul producido con nitrito de galio y de indio. Actualmente, su recubrimiento es de fósforo.

Nomenclatura de riesgo:

Según la IEC 62471 (norma francesa de seguridad fotobiológica, Commission Internationale de l’ Éclairage) divide la exposición en 4 grupos de riesgo (RG o Risk Group):

  • RG 0 sin riesgo.
  • RG 1 bajo riesgo.
  • RG 2 moderado riesgo.
  • RG 3 elevado riesgo.

Según condiciones pre-determinadas (500 lx a 20 cm), luces incandescentes de uso hogareño nos llevan a RG 0-1, mientras que la iluminación con LED eleva el riesgo a RG 1-2.

Este artículo se publicó originalmente en Revista MO 2016-01. Autor: Dr. Roberto Ebner, Unidad de Neurooftalmología, Jefe de Oftalmología del Hospital Británico de Bs. As. y Prof. Titular de Oftalmología UCA-H. Britanico School of Medicine. Más información sobre Revista MO en este enlace.

 

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