CAO/NOBLE: Abreviaturas médicas

Gracias al convenio CAO/NOBLE Compañía de Seguros, ofrecemos este informe del Dr. Fabián Vítolo sobre abreviaturas, símbolos y expresiones que llevan a errores al momento de realizar prescripciones médicas.

Convenio CAO/NOBLE

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Nota

Las prescripciones médicas escritas son la principal forma de comunicación con el personal de enfermería. Esta comunicación se ve muchas veces comprometida por la utilización de abreviaturas, acrónimos y símbolos no estandarizados para indicar el medicamento o expresar la dosis, vía y frecuencia de administración. Aunque con ello se pretende agilizar el proceso y ahorrar tiempo, su utilización no está exenta de riesgos, debido a que se pueden interpretar equivocadamente por profesionales no familiarizados o bien pueden existir varios significados para una misma abreviatura o acrónimo. Estos errores se ven favorecidos por una escritura poco legible o por una prescripción incompleta.   Hay estudios publicados que muestran que los errores de prescripción se deben en muchas ocasiones a alguna de estas causas. (1) (2) (3) (4)Veamos algunos ejemplos.

La abreviatura “U” no se debe utilizar para indicar “unidades”. La confusión de esta abreviatura con el número “0” ha ocasionado errores graves e incluso mortales por sobredosificación, al multiplicar la dosis por diez o más.(3) (5) (6)Este fue el caso de un paciente que falleció tras recibir 200 unidades de insulina por un error, como consecuencia de una incorrecta interpretación de la prescripción “20 U”.(6) Otra abreviatura que puede dar lugar a errores de medicación graves es “µg”, por el riesgo de confusión con “mg”, lo que supone multiplicar la dosis por 1.000.

Con respecto a la frecuencia de administración, el uso de la “d” ha ocasionado errores de medicación, ya que se puede interpretar como “dosis” o como “día”. Es importante también prestar atención a algunas abreviaturas utilizadas para indicar la vía de administración. Por ejemplo, “SC” (subcutáneo) de ha interpretado como “SL” (sublingual) e “IN” (intranasal) como “IM” (intramuscular) o “IV” (intravenoso)

Se han descrito también numerosos casos de errores de medicación causados por una interpretación errónea de abreviaturas utilizadas para designar a los medicamentos. Así, la abreviatura “AZT” ha sido interpretada como azatioprina, cuando en realidad pretendía significar zidovudina; la abreviatura “MTX” se ha interpretado como metotrexato o como mitoxantrona y “HCT” como hidrocortisona o como hidroclorotiazida.(7)(8).Es especialmente recomendable controlar el uso de abreviaturas en oncohematología y tratamiento antirretroviral. Una interpretación errónea de estas abreviaturas, que son muy utilizadas, puede dar lugar a efectos adversos graves para el paciente, debido a la elevada toxicidad de estos fármacos.

El uso de números decimales para indicar la dosis también ha dado origen a errores de medicación graves. (1)(2)(9)Varios factores pueden contribuir a ello, tales como una mala caligrafía, una copia deficiente de la prescripción por el uso del fax o papel autocalcable para el intercambio de información o la utilización de impresos rayados que dificulten la visión de la coma decimal a los profesionales que deben interpretar la orden médica. Para prevenir estos errores se recomienda: (1)(10)

  • Evitar el uso innecesario de números decimales.
  • Escribir las cantidades menores de 1g en miligramos, por ejemplo, es más correcto indicar 500 mg que 0,5 g.
  • Escribir las cantidades menores de 1mg como microgramos, es decir, 100 microgramos en lugar de 0,1 mg.
  • Redondear siempre que sea posible la dosis calculada si el resultado es un número decimal. Por ejemplo, para un neonato de 1,2 kg de peso y una dosis de amikacina de 9mg/kg, es más correcto prescribir 11 mg que 10,8 mg.

El Institute for Safe Medication Practices (ISMP) ha publicado en numerosas ocasiones recomendaciones insistiendo en la necesidad de evitar el uso de abreviaturas  y símbolos, aunque ello indudablemente exija más tiempo y esfuerzo.(11)Estas recomendaciones han sido recogidas por numerosas organizaciones y sociedades. Así, cabe destacar que el National Quality Forum (NQF) de los EE.UU recientemente incluyó una medida de este tipo dentro de las 30 prácticas básicas para la seguridad del paciente considerando prioritario “utilizar solamente abreviaturas y expresiones de dosis estandarizadas”, especificando que “las instituciones deben establecer normas y procedimientos explícitos y deben mantener una lista de las abreviaturas y expresiones de dosis que no pueden nunca ser utilizadas”.(12)En ese mismo sentido se ha manifestado la Joint Comission on Acreditation of Healthcare Organizations (JCAHO) en sus objetivos nacionales de seguridad, instando a “estandarizar las abreviaturas, acrónimos y símbolos que se emplean en la institución, y establecer una lista de todos aquellos que no se pueden utilizar.” (13)(14)

Se aconseja que la limitación del uso de las abreviaturas y símbolos no sólo se circunscriba a la prescripción médica, sino que también se aplique a otros documentos que se manejen en el centro asistencial, tanto manuscritos como generados a través de medios electrónicos, como protocolos de tratamientos, prescripciones preimpresas, hojas de administración de enfermería, etiquetas de mezclas intravenosas y de estuches de medicación, etc.

Abrevaturas de dosis que llevan a errores

Abreviaturas de medicamentos que llevan a errores

Símbolos que llevan a errores

Expresiones de dosis que llevan a errores

Bibliografía

  1. Cohen MR. Preventing medication errors related to prescribing. En:Cohen MR, editor. Medication Errors. Washington (DC): American Pharmaceutical Association; 1999. p8.1-8.23.
  2. Lesar TS, Briceland L, Stein DS. Factors related to errors in medicationprescribing. JAMA 1997; 277: 312-7.
  3. Cohen MR. Causes of medication errors. En: Cohen MR, editor .Medication Errors. Washington (DC): American PharmaceuticalAssociation, 1999. p. 1.1-1.8.
  4. Lesar TS. Tenfold medication dose prescribing errors. Ann Pharmacother. 2002; 36: 1833-9.
  5. Argo AL, Cox KK, Kelly WN. The ten most common lethal medication errors in hospital patients. Hosp Pharm 2000; 35: 470-4.
  6. Mahmud A, Phillips J, Holquist C. Stemming drug errors from abbreviations.. Drugs Topics 2002 July 1.
  7. Institute for Safe Medication Practices. ISMP list of error-prone abbreviations, symbols, and dose designations. ISMP Medication Safety Alert! 2003; 8 (24): 27 Nov.
  8. Otero López MJ, Martín Muñoz, R, et al. Seguridad de Medicamentos. Abreviaturas, símbolos y expresiones de dosis asociados a errores de medicación. Farmacia Hospitalaria, 2004. Vol 28 N° 2 p. 141-144.
  9. Phillips J, Beam S, Brinker A, Hoslquist C, Honig P, Lee LY, et al. Retrospective analysis of mortalities associated with medication errors. Am J Health-Syst Pharm 2001; 58: 1835-41.
  10. Prescription Writing. British National Formulary 2003; 46: 4.
  11. Institute for Safe Medication Practices. ISMP list of error-prone abbreviations, symbols, and dose designations. ISMP Medication Safety Alert! 2003; 8 (24): 27 No.
  12. The National Quality Forum. Safe Practices for Better Healthcare: AConsensus Report. Washington, DC: National Quality Forum, 2003(Document NQFCR-05-03).
  13. Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO). 2003 National Patient Safety Goals. Disponible en www.jcaho.org/accredited+organizations/patient+safety/03+npsg/index.htm.
  14. Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations(JCAHO). 2004 National Patient Safety Goals. Disponible en:www.jcaho.org/accredited+organizations/patient+safety/04+npsg/index.htm
 
 

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